Seguro de auto
Cubre los daños de tu carro y los que le causes a otros, con asistencia jurídica, grúa y vehículo de reemplazo.
Ver qué cubre →Paga en dinero los gastos funerarios de hasta 7 personas que consideres familia, tengan o no parentesco contigo.
La llamada llega de madrugada y, en las horas siguientes, alguien de la familia tiene que sentarse a resolver lo que nadie quiso pensar antes: en qué funeraria, si cremación o inhumación, cuántos días de sala, quién firma los papeles. Y, en medio de eso, pagar. En Colombia un servicio funerario completo se cotiza en varios millones de pesos y casi siempre se paga por anticipado, antes de que salga el cuerpo.
El seguro exequial existe para que esa parte esté resuelta con antelación. No evita el duelo ni los trámites, pero sí evita que la familia tenga que reunir efectivo, pedir prestado o vender algo con afán en cuestión de horas.
Es un producto sencillo de entender y, aun así, uno de los que más malentendidos genera a la hora de reclamar. La mayoría de esos malentendidos vienen de una sola pregunta que casi nadie hace al contratar.
Hay dos maneras de cubrir lo mismo y no funcionan igual.
En la modalidad de prestación del servicio, la compañía tiene convenios con funerarias determinadas y lo que entrega es el servicio: el cofre, la sala, el traslado, el destino final. No recibes dinero. Si la familia quiere otra funeraria, otra ciudad o un servicio distinto al pactado, o asume la diferencia o pierde parte del beneficio.
En la modalidad de indemnización en dinero pasa lo contrario: la aseguradora paga una suma hasta el valor asegurado y la familia decide con quién contrata. Esa es la forma en que opera el Seguro Exequial Positiva, la opción que coloca Calma: cubre en dinero, hasta el valor asegurado, los gastos funerarios ocasionados por el fallecimiento de cualquiera de los asegurados.
La consecuencia práctica es grande. Con la modalidad en dinero no dependes de que la funeraria del convenio tenga cobertura en el municipio donde ocurrió el fallecimiento, ni de que quede sala disponible esa noche. Se contrata lo que la familia quiera y después se reclama. A cambio, alguien tiene que poner el dinero primero y guardar todas las facturas, porque la reclamación se hace con soportes. Conviene saberlo desde el día que firmas, no la semana del entierro.
En esta póliza puedes asegurar hasta 7 personas y no necesitan tener parentesco contigo: basta con que las consideres familia. Es una diferencia real frente a los planes que exigen demostrar vínculo civil o consanguinidad, y resuelve situaciones muy comunes: la pareja con la que llevas años sin haberte casado, la persona que crió a alguien de la casa, un hermano de crianza, un amigo que vive contigo.
Los seres queridos se pueden amparar con edad hasta los 79 años. La mascota también queda incluida.
La mayoría de la gente busca un exequial pensando en los padres, y es justo ahí donde el tope pesa. Si tu mamá tiene 76 años, entra. Si tiene 81, ya no hay ingreso posible en esta póliza y toca revisar alternativas. La edad se cuenta al momento de la afiliación, no al del siniestro, así que la persona que entró a tiempo sigue cubierta después.
La lectura es incómoda pero útil: esta es una decisión que se toma antes, no cuando ya hay un diagnóstico. Si estás dudando, revisa las edades de las personas que quieres inscribir hoy mismo.
Ningún exequial cubre desde el minuto uno por causa natural. Existe un periodo de carencia —contado desde el inicio de vigencia— durante el cual la póliza está activa pero la cobertura por enfermedad todavía no opera. La muerte accidental suele quedar amparada desde el principio; la natural, no. La duración exacta la fija cada compañía y aparece en las condiciones particulares.
Las preexistencias funcionan de forma parecida. Una enfermedad diagnosticada antes de firmar puede quedar excluida, y quien decide eso no es el asesor sino el análisis del siniestro. Por eso conviene declarar lo que haya que declarar en el formulario: una reticencia detectada después es la causa más frecuente de objeción a una reclamación, y se descubre justo cuando la familia menos puede pelearla.
Cuando se habla de gastos funerarios se está hablando de un paquete concreto: el traslado del cuerpo desde el lugar del fallecimiento, la preparación, el cofre, la sala de velación, la ceremonia, la cremación o la inhumación, y los trámites —registro civil de defunción, licencia de inhumación, papeleo del cementerio—.
Lo que normalmente no entra: la bóveda o el lote a perpetuidad si se compra como propiedad, los monumentos y lápidas, los traslados internacionales, y todo lo que la familia agregue por fuera del servicio funerario propiamente dicho. Tampoco entra lo que supere el valor asegurado, que es el techo de la indemnización.
Calma es una agencia de seguros: comparamos las opciones de varias aseguradoras, te explicamos en qué modalidad opera cada una, qué carencia tiene y hasta qué edad recibe, y te decimos con franqueza cuándo una póliza no le sirve a tu caso. La asesoría no tiene costo y un asesor te acompaña desde la cotización hasta la reclamación, que es el momento en el que de verdad se necesita.
Las coberturas exactas y sus límites varían por aseguradora y por plan. En la asesoría te mostramos el detalle de cada una.
El Seguro Exequial Positiva cubre en dinero, hasta el valor asegurado, los gastos funerarios. La familia elige la funeraria que quiera y después reclama con los soportes. Es distinto de los planes que solo prestan el servicio a través de funerarias en convenio.
Hasta 7 personas. No necesitan tener parentesco contigo: es suficiente con que las consideres familia, lo que permite incluir a una pareja sin vínculo civil, a un hermano de crianza o a alguien que vive en la casa.
Puedes amparar a tus seres queridos con edad hasta los 79 años. La edad se cuenta al momento de la afiliación, así que quien ingresa dentro del rango sigue cubierto después.
No por causa natural. Hay un periodo de carencia desde el inicio de vigencia durante el cual la cobertura por enfermedad todavía no opera; la muerte accidental suele quedar amparada desde el comienzo. La duración exacta la fija la aseguradora y aparece en las condiciones de la póliza.
Puede quedar excluida como preexistencia. Por eso conviene declararla en el formulario de asegurabilidad: una omisión detectada después es la causa más frecuente de objeción a la reclamación, y se descubre en el peor momento.
Sí. El amparo incluye la mascota además de las personas inscritas.
El traslado del cuerpo, la preparación, el cofre, la sala de velación, la cremación o la inhumación y los trámites legales de la defunción. Quedan por fuera las bóvedas o lotes comprados a perpetuidad, los monumentos y todo lo que supere el valor asegurado.
Cubre los daños de tu carro y los que le causes a otros, con asistencia jurídica, grúa y vehículo de reemplazo.
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Ver qué cubre →Paga una suma asegurada a las personas que designes si faltas, y también responde en caso de incapacidad o enfermedad grave.
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