Seguro de auto
Cubre los daños de tu carro y los que le causes a otros, con asistencia jurídica, grúa y vehículo de reemplazo.
Ver qué cubre →Paga una suma asegurada a las personas que designes si faltas, y también responde en caso de incapacidad o enfermedad grave.
Una familia que vive de un solo ingreso, un crédito hipotecario a veinte años y dos hijos en el colegio. Si esa persona falta mañana, la pregunta no es emocional sino aritmética: con qué se paga la cuota del otro mes, y la siguiente, y la de dentro de tres años.
El seguro de vida existe para responder esa pregunta con un número. El contrato es simple: pagas una prima periódica y, si falleces durante la vigencia, la aseguradora le entrega una suma de dinero a las personas que dejaste designadas. Según el plan, también paga estando vivo: si quedas en incapacidad total y permanente, o si te diagnostican una enfermedad grave de las listadas en el condicionado.
Es uno de los seguros peor entendidos del país. Mucha gente cree que ya lo tiene porque se lo descontaron con el crédito o porque en la empresa hay una póliza colectiva. Casi siempre son cosas distintas, y la diferencia se descubre en el peor momento.
Es la póliza que contratas tú, con la suma asegurada que tú decides y los beneficiarios que tú designas. Es la única de las tres que te pertenece de verdad: no depende de que sigas en un empleo ni de que tengas una deuda vigente. Si cambias de trabajo, sigue contigo.
Es la que exige el banco cuando te desembolsa un crédito. El beneficiario no es tu familia: es el banco. Cubre el saldo de la deuda y baja a medida que amortizas. Sirve para que tu familia no herede el crédito, pero no le deja un peso para vivir. Confundir las dos cosas es el error más común del ramo.
La que ofrece el empleador. Suele tener sumas aseguradas bajas, calculadas en múltiplos del salario, y termina el día que sales de la compañía. Sirve como complemento; es riesgoso como único seguro, porque desaparece justo cuando te quedas sin trabajo.
Un seguro temporal cubre un plazo definido: diez, veinte, treinta años, o hasta cierta edad. Si falleces dentro de ese plazo, se paga; si el plazo termina y sigues vivo, la póliza se acaba y no hay devolución. Cuesta bastante menos, y para la mayoría de familias es lo que tiene sentido: cubre la etapa en la que hay deudas por pagar e hijos que dependen del ingreso.
Una póliza de vida entera no tiene fecha de vencimiento y suele acumular un valor de rescate. La prima es bastante más alta y se usa más como herramienta de planeación patrimonial. Ninguna de las dos es mejor en abstracto: depende de para qué necesitas el seguro y por cuánto tiempo.
No hay una fórmula oficial, pero sí una manera razonable de aterrizarlo. Suma lo que tu familia necesitaría para sostenerse varios años sin tu ingreso, más el saldo de las deudas que quedarían vivas y lo que falte de educación de los hijos, y réstale el ahorro con el que ya cuentan. El resultado es un punto de partida más útil que elegir una cifra redonda porque suena bien.
Hay un detalle que se pasa por alto: una suma asegurada fija hoy no vale lo mismo dentro de quince años. Por eso existen pólizas que la ajustan año a año; si te preocupa ese punto, revisa cómo funciona un seguro de vida indexado antes de decidir el monto.
Aquí está la ventaja que casi nadie aprovecha bien. Cuando designas beneficiarios de forma expresa, la indemnización va directo a esas personas y no entra a la masa sucesoral. En la práctica: se paga en semanas y no queda atada a un proceso de sucesión que puede tomar años.
Eso solo funciona si la designación está bien hecha: nombres completos, documento, parentesco y porcentajes que sumen cien. Si dejas los beneficiarios como «los de ley», el dinero se reparte según las reglas de la sucesión y pierdes buena parte del beneficio. Y actualiza la designación cuando cambie la vida: un divorcio, un hijo nuevo, un fallecimiento. Las aseguradoras pagan lo que dice el formulario, no lo que la familia supone.
Antes de emitir la póliza vas a llenar un formulario sobre tu salud, tu ocupación, tus hábitos y tus antecedentes familiares. Con eso la aseguradora acepta el riesgo, lo acepta con prima más alta, lo acepta excluyendo algo o lo rechaza. A veces pide exámenes médicos, sobre todo si la suma asegurada es alta o si ya pasaste cierta edad.
Omitir información ahí es la forma más rápida de dejar a tu familia sin nada. Una reticencia o una inexactitud sobre un hecho que habría cambiado la decisión de la aseguradora hace anulable el contrato, y eso se revisa justo cuando se presenta la reclamación. Declara el diagnóstico viejo, el cigarrillo, el deporte de riesgo del fin de semana. Que te suban la prima es un problema; que no paguen no tiene arreglo.
La cobertura básica es fallecimiento. Sobre esa base se agregan amparos que cambian bastante lo que la póliza hace por ti en vida: incapacidad total y permanente, enfermedades graves con pago anticipado de la suma asegurada, auxilio funerario, renta diaria por hospitalización o doble indemnización si la muerte es accidental. Cada uno tiene su propia definición y sus propias exclusiones en el condicionado.
Hay dos puntos que generan confusión permanente y conviene preguntar de frente: cómo maneja la póliza el suicidio y el VIH. En Colombia el suicidio suele estar sujeto a un periodo de carencia antes de quedar amparado, y el VIH aparece en muchos condicionados como exclusión o con carencia propia. Hay productos con condiciones más amplias, pero eso se confirma leyendo el condicionado del plan concreto, no el material publicitario. Pídelo por escrito antes de firmar, junto con el periodo de gracia para el pago de la prima y las exclusiones por actividades de riesgo.
Calma es una agencia de seguros, no una aseguradora: comparamos las opciones de varias compañías en vez de ofrecerte un solo producto. Te ayudamos a estimar cuánta suma asegurada necesita tu familia, a ver qué te falta frente a lo que ya tienes por el banco o por la empresa, a llenar bien la declaración de asegurabilidad y a dejar los beneficiarios correctamente designados. La asesoría no tiene costo y un asesor te acompaña desde la cotización hasta la reclamación.
Las coberturas exactas y sus límites varían por aseguradora y por plan. En la asesoría te mostramos el detalle de cada una.
No. Además del amparo de fallecimiento, los planes suelen incluir pago por incapacidad total y permanente y por enfermedades graves, que se paga estando vivo el asegurado. Cuáles enfermedades entran y con qué condiciones está definido en el condicionado de cada plan.
Solo en parte. El seguro de vida deudores tiene como beneficiario al banco y cubre el saldo del crédito, así que evita que tu familia herede la deuda, pero no le deja dinero para vivir. Son productos complementarios, no equivalentes.
Una manera práctica de aterrizarlo es sumar lo que tu familia necesitaría para sostenerse varios años sin tu ingreso, más el saldo de las deudas y lo que falte de educación de los hijos, y restarle el ahorro con el que ya cuentan. En la asesoría hacemos ese cálculo contigo.
Porque cuando la designación es expresa la indemnización se paga directamente a esas personas y no entra a la masa sucesoral: se recibe en semanas y no queda atada a un proceso de sucesión. Si no hay designación expresa, el dinero se reparte según las reglas de la herencia.
La aseguradora puede objetar la reclamación. Una omisión o inexactitud sobre hechos que habrían cambiado su decisión hace anulable el contrato, y eso se revisa justamente cuando se presenta el siniestro. Declarar todo puede subir la prima; ocultarlo puede dejar a tu familia sin nada.
Sí. Cada aseguradora fija una edad máxima de ingreso y una edad de permanencia hasta la cual mantiene la póliza. Entre más joven contrates, más baja es la prima y menos exámenes te piden.
Sí, puedes darla por terminada. Ten en cuenta que en un seguro temporal no hay devolución de primas: pagaste por la cobertura del periodo transcurrido. Antes de cancelar conviene revisar si lo que buscas es ajustar la suma asegurada o cambiar de plan.
Cubre los daños de tu carro y los que le causes a otros, con asistencia jurídica, grúa y vehículo de reemplazo.
Ver qué cubre →Cubre la estructura y las cosas de adentro contra incendio, terremoto, hurto e inundación, y responde si el daño llega a la…
Ver qué cubre →Atención en red de clínicas, médicos particulares y laboratorios, con libre elección de médico y cobertura internacional por accidente o enfermedad.
Ver qué cubre →Cuéntanos tu situación y te decimos qué tiene sentido asegurar y qué no. Sin costo y sin compromiso.
Déjanos tus datos y seguimos por WhatsApp con un asesor que ya sabrá qué necesitas.