321 343 1530 323 211 0556 servicioalcliente@calma.com.co

Asesores
Seguros

Seguro para mascotas

Cubre urgencias veterinarias, cirugías y responsabilidad civil de tu perro o gato, sin que una emergencia te descuadre el mes.

  • Consultas y urgencias veterinarias
  • Cirugías y hospitalización
  • Responsabilidad civil
  • Asistencia telefónica 24/7
Para quién es
Familias con perros o gatos que quieren cubrir una urgencia veterinaria sin descuadrar el presupuesto
Desde
Desde $13.000 al mes según plan y aseguradora
Aseguradoras aliadas
Sura, Bolívar, Mapfre

Una cirugía de urgencia por una obstrucción intestinal, una fractura después de una caída, un tratamiento prolongado por una enfermedad renal. Son las situaciones que ningún dueño planea y que, cuando llegan, obligan a decidir con la calculadora en la mano en el peor momento posible.

El seguro para mascotas existe para que esa decisión no dependa de cuánto tengas disponible ese día. Funciona parecido a un plan de salud: pagas una cuota mensual y la aseguradora cubre una parte —o la totalidad, según el plan— de los gastos veterinarios.

Por qué cada vez más hogares colombianos lo contratan

El costo de la medicina veterinaria en Colombia ha subido de forma sostenida, empujado por la misma tecnología que la hizo mejor: ecografías, resonancias, cirugías especializadas y tratamientos oncológicos que hace diez años simplemente no estaban disponibles para animales.

Una consulta general ronda cifras manejables, pero una cirugía de mediana complejidad con hospitalización puede costar varios millones de pesos. Ahí es donde una cuota mensual de un par de decenas de miles cambia por completo la ecuación.

Qué mirar antes de elegir un plan

La edad de tu mascota

Casi todas las aseguradoras ponen un tope de edad de ingreso, y algunas también exigen una edad mínima. Entre más joven entre tu mascota, mejores condiciones consigue y menos exclusiones por preexistencias va a arrastrar. Si tu perro o gato ya está mayor, todavía hay opciones, pero conviene revisarlas con calma.

Las preexistencias

Es el punto donde más gente se lleva sorpresas. Una enfermedad diagnosticada antes de contratar la póliza normalmente no queda cubierta. Si tu mascota tiene un diagnóstico previo, dilo desde el principio: es mejor saber qué queda por fuera que descubrirlo en la reclamación.

Los periodos de carencia

Casi ningún plan cubre desde el día uno. Suele haber un periodo —de días o semanas según la cobertura— antes de que puedas usar el seguro. Es normal y existe para evitar que alguien contrate el seguro con la mascota ya enferma.

La red de veterinarias

Algunos planes funcionan por reembolso —pagas y la aseguradora te devuelve— y otros con red de clínicas afiliadas. Ninguno es mejor en abstracto: depende de si tienes un veterinario de confianza al que no quieres renunciar.

Por qué la raza cambia la tarifa

Dos perros de la misma edad y en la misma ciudad pueden pagar cuotas distintas, y la raza es buena parte de la explicación: la aseguradora tarifa sobre la probabilidad de que la mascota necesite atención y sobre cuánto cuesta atenderla.

Las razas grandes suelen pagar más por dos motivos que se suman: los problemas de cadera, codo y columna aparecen con más frecuencia, y casi todo lo que se cobra por peso —anestesia, medicamentos, días de hospitalización— cuesta más en un animal de cuarenta kilos que en uno de seis. Las de hocico corto, como el bulldog o el pug, tarifan por encima porque su anatomía respiratoria complica cualquier procedimiento con anestesia.

El examen de ingreso

Varias aseguradoras piden una revisión veterinaria antes de emitir la póliza, y no es un trámite de forma: ese examen fija la línea de base. Se mira condición corporal, piel, dentadura, auscultación cardíaca y pulmonar, movilidad articular y el esquema de vacunación al día. Lo que aparezca ahí queda registrado como condición previa; lo que no aparezca queda, en principio, del lado de lo asegurable.

Por eso omitir un antecedente es mala idea: la historia clínica es un documento que la aseguradora puede pedir el día de la reclamación, y una omisión no solo tumba ese reclamo, puede comprometer la validez de la póliza entera por reticencia.

Los topes y el porcentaje de reembolso

La pregunta que decide un plan no es qué cubre sino hasta cuánto. Suelen operar tres límites al mismo tiempo: un tope por evento, que es lo máximo por un siniestro concreto; un tope por cobertura, con techo propio para consultas, medicamentos, exámenes o cirugía; y un tope anual, la suma máxima que el plan paga en toda la vigencia.

Encima va el porcentaje de reembolso: hay planes que devuelven la totalidad del gasto cubierto y otros solo una parte. Un porcentaje alto con un tope anual bajo puede terminar pagando menos que un plan más modesto con un techo mayor: los dos datos se comparan juntos.

Cómo se pide el reembolso

Necesitas avisar el siniestro dentro del plazo, la factura a nombre del tomador con el detalle de cada servicio —no un total global— y la historia clínica de esa atención con diagnóstico y tratamiento, firmada por el veterinario. La causa más común de una devolución no es que el evento estuviera excluido: es la factura sin desglosar o la historia sin diagnóstico.

Qué pasa cuando tu mascota envejece

Conviene separar dos cosas que se confunden: la edad máxima de ingreso, el tope para entrar por primera vez, y la edad de permanencia, hasta cuándo te renuevan una vez ya estás adentro. No todas las compañías la manejan igual: es una pregunta para el momento de cotizar.

Lo que sí cambia con la edad es la prima, que sube en cada renovación. De ahí una consecuencia práctica: cambiar de aseguradora con la mascota ya mayor implica empezar de cero con las preexistencias, así que la póliza que contratas temprano vale más por lo que acumula que por lo que cuesta hoy.

La cobertura que casi nadie tiene en cuenta

La responsabilidad civil. Si tu perro muerde a alguien en el parque o daña la propiedad de un vecino, tú respondes económicamente. Esa cobertura suele venir incluida y en la práctica es la que puede evitarte el problema más caro de todos, porque no tiene el techo predecible de una factura veterinaria.

El paralelo natural es el seguro de hogar, donde la responsabilidad civil responde por el daño que empieza en tu casa y termina en la del vecino. Si ya tienes esa póliza, revisa si su cobertura alcanza los hechos causados por tu mascota: a veces sí, a veces solo dentro del inmueble y a veces no los menciona.

Cómo te ayuda Calma

No vendemos el plan de una sola aseguradora. Comparamos las opciones disponibles según la edad, la raza y el estado de salud de tu mascota, te ayudamos a leer los topes y el porcentaje de reembolso —donde de verdad se diferencian los planes—, te explicamos qué queda por fuera antes de firmar y te acompañamos si algún día toca reclamar. La asesoría no tiene costo.

Qué cubre

  • Consultas veterinarias — generales y de urgencia.
  • Cirugías y hospitalización — procedimientos por accidente o enfermedad cubierta.
  • Medicamentos y tratamientos derivados de una atención cubierta.
  • Exámenes diagnósticos — laboratorio, radiografías, ecografías.
  • Responsabilidad civil — si tu mascota causa daños a un tercero o a su propiedad.
  • Asistencia telefónica veterinaria, disponible 24/7 en la mayoría de planes.
  • Servicios exequiales — cremación o sepultura, incluidos en varios planes.

Las coberturas exactas y sus límites varían por aseguradora y por plan. En la asesoría te mostramos el detalle de cada una.

Qué NO cubre

  • Enfermedades preexistentes — diagnosticadas antes de contratar la póliza.
  • Atenciones durante el periodo de carencia, es decir, los primeros días o semanas de vigencia.
  • Procedimientos estéticos y cirugías no derivadas de accidente o enfermedad.
  • Reproducción — apareamiento, gestación y parto, salvo que el plan lo incluya expresamente.
  • Mascotas fuera del rango de edad permitido por la aseguradora.
  • Daños causados intencionalmente o por negligencia comprobada del propietario.

Documentos para contratar

  • Documento de identidad del propietario.
  • Datos de la mascota: nombre, especie, raza, edad y sexo.
  • Carné de vacunación al día.
  • Historia clínica veterinaria, si la mascota tiene antecedentes.
  • Fotografía reciente — algunas aseguradoras la solicitan para la identificación.

Preguntas frecuentes

¿Desde qué edad puedo asegurar a mi mascota?

La mayoría de aseguradoras en Colombia recibe mascotas desde los dos o tres meses de vida, siempre con el esquema de vacunación al día. Entre más joven ingrese, menos exclusiones por preexistencias va a tener la póliza.

¿Hasta qué edad puedo contratarlo?

Cada aseguradora fija su propio tope de edad de ingreso. Si tu mascota ya está mayor, todavía hay opciones disponibles, aunque con más restricciones. En la asesoría revisamos cuáles la aceptan.

¿Cubre enfermedades que mi mascota ya tiene?

No. Las enfermedades diagnosticadas antes de contratar la póliza se consideran preexistencias y quedan excluidas. Por eso conviene declararlas desde el principio: así sabes con precisión qué queda cubierto y qué no.

¿Puedo llevar a mi mascota a mi veterinario de siempre?

Depende del plan. Algunos funcionan por reembolso y te dejan elegir cualquier veterinaria; otros operan con una red de clínicas afiliadas. Si tienes un veterinario de confianza, dínoslo y buscamos un plan que lo permita.

¿Qué es la responsabilidad civil en un seguro de mascotas?

Es la cobertura que responde si tu mascota causa un daño a otra persona o a su propiedad — una mordida, una caída provocada, un mueble destrozado en casa ajena. Suele venir incluida y es de las coberturas más valiosas.

¿Sirve para gatos o solo para perros?

Para ambos. La mayoría de planes cubre perros y gatos, aunque las tarifas y algunas condiciones cambian entre especies y según la raza.

¿Cuánto cuesta un seguro para mascotas en Colombia?

Los planes del mercado arrancan alrededor de los trece mil pesos mensuales y suben según la cobertura, la edad y la raza. La diferencia entre un plan básico y uno completo suele estar en los topes de cirugía y hospitalización, que es justo donde se juega el valor del seguro.

Otros seguros que podrían interesarte

Seguro de auto

Cubre los daños de tu carro y los que le causes a otros, con asistencia jurídica, grúa y vehículo de reemplazo.

Propietarios de carro particular que quieren cubrir tanto su vehículo como los daños que puedan causarle a un terceroLa prima se calcula caso a caso: depende del modelo, el uso y la ciudad del vehículo
Ver qué cubre →

Seguro de hogar

Cubre la estructura y las cosas de adentro contra incendio, terremoto, hurto e inundación, y responde si el daño llega a la…

Propietarios y arrendatarios de casa o apartamento que quieren cubrir el inmueble, lo que hay dentro y los daños que puedan causar a un vecinoDesde una cuota mensual que depende del valor asegurado, la ciudad y el tipo de inmueble
Ver qué cubre →

Seguro de vida

Paga una suma asegurada a las personas que designes si faltas, y también responde en caso de incapacidad o enfermedad grave.

Personas de cuyo ingreso dependen otras: hijos, pareja, padres, o una deuda que quedaría en manos de alguien másDesde un valor mensual que depende de la edad, la suma asegurada, el estado de salud y la ocupación
Ver qué cubre →

¿No sabes cuál necesitas?

Cuéntanos tu situación y te decimos qué tiene sentido asegurar y qué no. Sin costo y sin compromiso.

Hablar con un asesor